Adiós llaves. Hola tarjetas.

Las llaves están empezando a desaparecer del bolsillo de los vitorianos. En su lugar se está empezando a usar una tarjeta para facilitar el acceso principal a su domicilio. La instalación de un control de accesos mediante tarjeta junto al videoportero en la rehabilitación de los portales está en auge y ha llegado a convertirse en una moda.

Como la propia palabra indica, un control de accesos permite o deniega el acceso a una zona restringida. Antes de existir estos sistemas la llave metálica que todos conocemos era la que decidía quien entraba y quien no.

Llave para encender cohetes rusos

Llave que se usaba para encender los cohetes rusos con dirección a la MIR.

De esta manera la tarjeta viene a sustituir a un invento que tiene miles de años, respondiendo a un proceso de simplificación y comodidad. La llave se inventó en el siglo VII a.C. siendo de gran envergadura y fabricadas en hierro o madera. La llave estaba formada por una parte ancha que servía para agarrarla y girar y un largo vástago al que se le añadían muescas, estrías o paletas. Dependiendo del tamaño de la puerta a desbloquear, las hacían de mayor o menor tamaño. Con el paso del tiempo el tamaño ha ido descendiendo y las muescas en aumento para mejorar la seguridad.

En lugares donde había que ampliar la seguridad, aparte de las llaves se comenzaron a colocar guardas. Pero el uso de personal de seguridad podía acarrear un problema. Las personas que querían entrar sin permiso podían convencer al guarda y debido a esto se inventaron los controles de accesos como extra de seguridad. Con ellos se puede saber quién accede al lugar en la fecha y la hora exacta, aparte de ser menos vulnerables.

 

Existen en el mercado varios sistemas con diferentes “llaves” para proteger el acceso a las zonas privadas:

 

  • Llave sin contacto: Es el sistema mas extendido en la ciudad. Cada vecino tiene su pequeña llave especial o tarjeta con diferente código y cuando desea acceder al portal no tiene más que acercarla al lector instalado en la pared para poder acceder.

 

  • Radiofrecuencia: La apertura de puertas mediante un mando lo podemos encontrar mayoritariamente en las puertas de garaje. Con un pequeño transmisor enviamos la orden de apertura sin bajarnos del vehículo, siendo muy cómodo para el cliente.

 

  • Teclado: Otro de los sistemas mas extendidos es el acceso mediante un código secreto como el PIN de la tarjeta de crédito. Cuando se quiere acceder al portal se introduce el código y la puerta queda desbloqueada.

 

  • Huella: Más vistos en el cine que en la realidad, el control de accesos mediante huella dactilar es uno de los más seguros. Cada humano posee una huella única y diferente al resto, lo que hace imposible de repetir o clonar llaves. La Asociación Universitaria Altube de Vitoria-Gasteiz intentó implementar este método de control a sus socios para usar el servicio de autobuses, pero no tuvo mucho éxito.
Llave sin contacto

Llave usada en un control de accesos sin contacto

Con estos sistemas, aparte de proteger el acceso a nuestros domicilios y garajes facilitamos nuestro acceso ganando en comodidad. Ya no es necesario bajarse del vehículo o tener que dejar las bolsas de la compra en el suelo para abrir la puerta del portal.

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